Archivo de Julio, 2007

Plastidecor 5

Miércoles, Julio 25th, 2007

Os invitamos a un nuevo Plastidecor el lunes 30 de julio a las 20:30 en La Poderosa.

Esta vez puede que con chicas en bikini y música en directo, entre otras sorpresas que, como siempre, nos pillarán desprevenidos.

la poderosa

Día: lunes 30 de julio 2007
Hora: 20:30
Lugar: La Poderosa
Dirección: Riereta, 18 (08001) Barcelona

Entrada libre

Plastidecor: acciones los últimos lunes de cada mes.

Organizado por farda.

Chúpame, estoy ardiendo

Martes, Julio 17th, 2007

Rid of me, de PJ Harvey.

Y la traducción al castellano de Tulsa oída en directo en el Bulevar de Radio 3:

átate a mí
a nadie más
no vas a deshacerte de mí
no vas a deshacerte de mí

día y noche respiro
ah ah ah ah ah
no vas a deshacerte de mí
no vas a deshacerte de mí
no vas a deshacerte de mí
no vas a deshacerte de mí

te ruego, cariño
no me dejes, estoy sufriendo

chúpame, estoy ardiendo
chúpame, te deseo

ataré tus pies
te tendré en mi pecho
no vas a deshacerte de mí
no vas a deshacerte de mí
te haré chupar mis heridas
te voy a ahogar
hasta que digas que no quieres verla
hasta que digas que no quieres verla
hasta que digas que no quieres verla
hasta que digas que no quieres verla

te ruego, cariño
no me dejes, estoy sufriendo
aquí sola, todos los días
estoy sufriendo, estoy sufriendo

chúpame, estoy ardiendo
chúpame, te deseo
chúpame, estoy ardiendo
chúpame, te deseo

Vampiros

Sábado, Julio 14th, 2007

Viajo solo. Voy por las playas del Maresme, encontrando chicas que toman el sol tumbadas sobre sus toallas. Pero no estoy con ninguna de ellas, por eso no permanezco demasiado tiempo en ningún sitio.

Cruzo la vía del tren y atravieso un desierto hasta que llego al pie de un muro rocoso donde se intuyen unas escaleras excavadas en la piedra, quizás por los romanos. Intento escalar el muro pero realmente es muy complicado. Mi padre aparece en lo alto del muro para echarme una mano y decirme por dónde debo subir. Con su ayuda lo consigo.

Una vez arriba el paisaje cambia por completo. Admiro un bosque y una ciudad al fondo, rodeada por el bosque. Camino hacia allí. Cuando llego a la ciudad me dirijo hacia una zona en la que no se ve ni un alma. Entro en un edificio que parece abandonado, un edificio antiguo. Subo por la escalera hasta que veo una puerta abierta. Entro y contemplo el interior, amplio, vacío, con suelo de madera y paredes y techo del Eixample, recién pintado. Al fondo, unos ventanales enormes inundan de luz la sala.

Y de pronto aparece una chica alta, delgada y con el pelo largo, mezcla de Ester y Uma Thurman, que se dirige hacia mí con una arma blanca en la mano. Me enfrento a ella y le advierto de que soy cinturón marrón de karate kyokushinkai. No parece sorprenderse, quizás incluso le parezca poca cosa. Me pongo en posición defensiva y comienzo a saltar y a mover las piernas pero sin exagerar porque no estoy seguro de que la situación lo requiera. Nos tanteamos pero no recuerdo el combate. Quizá no llegue a producirse.

En la calle, paseo por calles repletas de edificios como el que acabo de abandonar. Todo tiene un ambiente gótico espeluznante pero a mí me gusta, como siempre me gustó Lord Byron aunque nunca lo leí. Así son las cosas. Hablo con una chica que me encuentro o que, a partir de ese momento, me acompaña. Quizá sea Sara. Le propongo ocupar uno de esos edificios. Me sorprende que en Barcelona exista un barrio así y esté absolutamente desocupado. ¿Nadie se ha dado cuenta todavía? Quizá es que no estoy en Barcelona.

Cojo el metro y leo un libro. En el libro aparecen todas las escenas anteriores. El nombre de Ester es citado varias veces. Se lo digo a Ester, que viaja tranquilamente a mi lado. ¡Qué casualidad!, dice ella. Le explico que mi hermana se ha enamorado de un mexicano y se va de viaje a México con él. Nosotros podríamos hacer lo mismo con Argentina o con Berlín. Ya no estoy seguro de que sea Ester quien me acompaña.

Es de noche y Fermín se acerca a mi cama. Me dice que debe explicarme algo importante que aclarará todas mis dudas. Le escucho. Me explica algo bastante breve que no consigo retener. A continuación sonríe y me advierte de que no debo creer nada de lo que me dice. No debo fiarme de él. Y se ríe malignamente. Creo que ahora ya es un yonki, como otros antes que él fueron vampiros.

Amantes

Jueves, Julio 12th, 2007

No puedo apartar la vista de la escena que tengo delante mío. Dos amantes, una chica preciosa y un chico, desnudos y abrazados, estirados en el suelo, boca arriba, con sus miembros amputados, las piernas, los brazos. Los cortes son recientes y limpios: no sangran, lo cual me parece curioso. El chico creo que soy yo.

Una pregunta cuántica

Lunes, Julio 2nd, 2007

Bajo las Ramblas un poco antes de que anochezca, con cara de felicidad y cuerpo abandonado. Tuerzo a la derecha para coger mi calle y me cruzo en la acera con dos chicas jovencísimas que van cogidas de la mano, una morena y la otra castaña, casi unas niñas. Me fijo en ellas, cruzamos nuestras miradas, se acercan, se paran delante de mí cogiditas de la mano y la chica de la izquierda, la morena, me pregunta si tengo un minuto para una pregunta cuántica. Me paro yo también, las contemplo unos segundos y les contesto que sí. La morena me pregunta que, si tuviese que elegir, con cuál de las dos me iría a la cama. La pregunta me hace sonreír. Les digo que vaya pregunta para esta hora del día. Me contesta que ya, pero bueno. Las miro como si de verdad tuviese que irme a la cama con ellas. No es fácil elegir, las dos son muy guapas. Me fijo en el pequeño lunar debajo de la boca de la morena, un poco a la izquierda. Me fijo en el pelo liso de la chica castaña, en sus labios y en cómo rehuye un poco mi mirada porque sabe que la estoy observando. Ni siquiera ha abierto la boca, no conozco su voz. Pero la elijo a ella sin saber por qué. Me iría con ella, le digo a su amiga morena. Y veo la cara de sorpresa de la chica sin voz mientras sigo mi camino y ellas también, cogiditas de la mano, mientras oigo cómo la morena le dice a la elegida: ¿lo ves como ya te lo decía yo? Y yo me voy contento y pienso en lo rara que es la vida y me pregunto si esas dos chiquillas serán amantes y por qué no salimos más a la calle con esa actitud tan fresca para hacernos preguntas cuánticas.

Don’t Let Him Waste Your Time

Lunes, Julio 2nd, 2007

Siguiendo con mi obsesión del momento, me encanta cómo se mueve Jarvis Cocker en este videoclip de su canción Don’t Let Him Waste Your Time. Es muy breve (30 segundos) y está al final, entre el minuto 3′10″” y el 3′40″” o, tal como lo indica YouTube en el vídeo incrustado que podéis ver arriba, a partir del punto en el que faltan 54 segundos para llegar al final del vídeo. Propongo transformarlo en una coreografía propia.


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